sábado, febrero 26, 2005

Adiós, Liam.

Tus compañeros y amigos te echan mucho de menos...
Y a nosotros nos gustaría seguir oyéndoles pronunciar tu nombre cada día, al volver del colegio, como hacían estos años en que fuiste su compañero de clase, cuando nos contaban las anécdotas del día.


Liam era uno de los nombres que durante varios años oí pronunciar a mi hija cuando volvía del colegio y le preguntaba cómo había ido el día. Liam es un nombre muy bonito y fácil de recordar. Hasta hace poco era uno más, junto a Raquel, Silvia, Álvaro, Miguel y otros muchos nombres que llenan cada larga mañana de colegio y son el rostro inolvidable de todos los momentos felices que tiene un curso. No conocí personalmente a Liam, pero supe por cómo lo mencionaba mi hija que era alguien importante en el universo de amistad y relaciones que la hacían feliz.

Ayer, 24 de febrero de 2005, volvía mi hija del colegio y entró a casa sollozando. Le pregunté qué pasaba y me entregó una carta abierta, sin dirección, que le habían dado en mano sus profesoras. Era breve y desoladora:

«...a nuestro alumno Liam D.B., de 8 años de edad de 3º B de educación primaria..., se le detectó una grave enfermedad este verano pasado, lo que provocó que no pudiera incorporarse al nuevo curso escolar de forma habitual.

Al día de hoy sentimos comunicarles que a pesar de su vitalidad y optimismo no la ha podido superar y nos ha dejado este pasado domingo.»

Después de estar un rato en su habitación, mi hija dibujó en su cuaderno la tristeza que todos sentimos al tener que decir adiós a Liam.

Para Liam DB

Hoy hemos asistido a su funeral en una pequeña iglesia anglicana, cerca de casa. La madre y el padre de Liam nos saludaron a todos el entrar, y mostraron mucha entereza. El acto fue breve y en él hubo más música que palabras. El coro, la flauta y el órgano sonaron muy tristes. Todos estábamos compungidos, con la mirada fija y haciendo esfuerzos imposibles por evitar el llanto. Vinieron muchos amigos y amigas de clase, y dejaron cada uno una flor para Liam. Muchos padres y madres y hicieron lo mismo. Entre las pocas palabras que se dijeron en español, recuerdo bien «¿Por qué?», «padres», «abuelo»...

Liam es un nombre muy bonito y difícil de olvidar.

[A Liam D. B. y sus padres, con cariño.]